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Fin de semana franco-español con calor agobiante (más)

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Como os decía, llegamos a Pau y nos dirigimos directamente al Hôtel Montilleul con aparcamiento propio. Tomamos posesión de la habitación y nos fuimos a recorrer la ciudad, que es muy tranquila, viendo el bulevar de los Pirineos, el castillo de Enrique IV, la iglesia de San Martín (donde había un concierto de órgano por un joven organista con piezas de Bach) y todas las calles del centro repletas de restaurantes y gente de la zona.

Nos retiramos pronto y al día siguiente emprendimos camino hacia Lourdes donde llegamos temprano. Nos sentamos en una terraza a desayunar y fuimos a visitar el santuario de la Virgen de Lourdes que es impresionante, así como la cantidad de gentes de todo tipo, clase, condición y nacionalidad.

A pesar de la inundación que han tenido este año, no apreciamos signo alguno así que se han dado prisa en reparar los daños. Allí visitamos la Gruta donde se cree que se apareció la Virgen a la pastorcilla Bernadette Soubirous, bebimos agua de la fuente y vimos la casa donde vivió Bernadette. Dimos un pequeño recorrido por el pueblo y ya tomamos rumbo de vuelta a España.