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Fin de semana francés con calor agobiante

Pensando que estaríamos más frescos, no fuimos a hacer un pequeño tour por el sur de Francia en las proximidades de nuestra zona.

Para ello, nos fuimos a dormir a Jaca previo paseo por sus calles y ligera cena con helado incluido. Hacía calor que acusaban más los autóctonos pero para pasear era una noche ideal.

Al día siguiente tomamos camino hacia Francia parando un momento a saludar a mi amigo de la «mili» Enrique Compaire, que regenta una tienda de deportes y atracciones de montaña y complementos en Villanúa y que espera que la temporada se mueva algo más que hasta ahora, pues el tiempo no ha acompañado.

Más arriba atravesamos el túnel del Somport de 8 km., maravilla de la ingeniería, para pasar a Francia y llegamos hasta Olorón-Sainte-Marie, ciudad hermanada con Jaca y donde se celebra alternativamente con ésta el Festival Folklórico de los Pirineos. Allí también hacía bastante calor y recorrimos los tres barrios viendo que allí también ha llegado la crisis pues había poco ambiente, al menos por la mañana, y muchos comercios cerrados, en alquiler o en venta. Además, con esos horarios que llevan, te cierran enseguida para comer. Lo más llamativo es la cantidad de flores y plantas que hay por todos los lados que alegran el paisaje y los lugares de visita aunque, por otro lado, los edificios en general parecen algo descuidados.

En esta ciudad era visita obligada, además de las iglesias, conocer el museo dedicadíndiceo al chocolate  y exposición y venta de sus productos de la marca Lindt suiza que, desde luego, merece la pena y probarías todo lo que hay allí. Aunque hay que contenerse pues todos los excesos son peligrosos.

Nos despedimos de esta ciudad para dirigirnos a nuestra siguiente etapa que era Pau. Pero eso será en el siguiente post.

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