Aquí estoy en vísperas de que todo termine. Ahora que había vuelto a la rutina diaria del trabajo, van los mayas (¿mayamao alguien?), o son los aztecas (aztecargo de esto, anda), bueno los que sean, y me lo quieren quitar porque dicen que esto se acaba.
Espero que se hayan equivocado y fallen los cálculos pues creo que nos queda mucho por disfrutar, ¡ah! y aún tenemos que ver la recuperación de la dichosa crisis que según dicen las lenguas (de doble filo que te casaste hace un mes y me quedé tan tranquilo), empezará a finales del año próximo.
¡¡A ver si es verdad, hombre, que ya vale, ¿no?!!